La RSC y los Recursos Humanos: condenados a entenderse

La RSC trata de incorporar al sistema de gestión tradicional de la empresa, basado en la consecución de objetivos financieros, nuevos criterios de satisfacción de objetivos sociales y medioambientales. Lo que se persigue es asegurar la perdurabilidad de la empresa, y eso sólo se puede conseguir si se satisfacen los requisitos y necesidades de TODOS los grupos de interés.

Por grupos de interés se entiende el conjunto de personas, instituciones u organizaciones que pueden afectar o verse afectados legítimamente por las actividades de la empresa. Los grupos de interés naturales o tradicionales son los accionistas, propietarios y clientes, pero no menos importantes son los empleados, proveedores, administraciones públicas y sociedad en general. Cada grupo de interés tiene un poder y una capacidad de influir o de verse influido por la organización, aspecto que merece un tratamiento preferente en la definición de estrategias de RSC.

En particular, los empleados en tanto en cuanto depositarios del “saber hacer” de la empresa, son uno de los grupos de interés más importantes. De hecho los indicadores relacionados con “Prácticas laborales y trabajo digno” son el segundo grupo más importante (18%), por detrás de los indicadores de “Medio ambiente” (38%), en el esquema de recomendaciones de la “Global Reporting Initiative (GRI)”, para la elaboración de memorias de sostenibilidad.

Por tanto, la satisfacción de los intereses y necesidades de los empleados, constituye uno de los, si no objetivos, si aspectos importantes en la gestión de la empresa. No sólo la remuneración justa sino también la aplicación de beneficios sociales o de medidas de conciliación de la vida laboral y personal, la posibilidad de asociarse sindicalmente y de estar adscrito a un convenio colectivo, la formación en aspectos profesionales y de seguridad y salud en el trabajo, y otros.

En definitiva, la aplicación de criterios de RSC al área de RRHH de una empresa sólo puede aportar beneficios.

Electrolux y el sello Top Employers

El sello Top Employers

Electrolux electrodomésticos” es una de las compañías certificadas con el sello Top Employers, certificación que sólo reciben aquellas empresas que cumplen los máximos requisitos en materia de Recursos Humanos.

Top Employers se fundó en 1991 y está presente en más de 45 países de los cinco continentes. La oficina central se encuentra en Holanda. La metodología de Top Employers ha sido desarrollada por el CRF Institute y está avalada por el Ministerio Holandés de Economía.

La Directora de RRHH de Electrolux en España, María Teresa Gómez, explica algunos de los factores que han conducido a su compañía al éxito.

Por ejemplo, algunos de los puntos básicos en los que se fijan a la hora de contratar a alguien son los valores y actitudes de las personas, para así seleccionar a las que verdaderamente “quieren”, las que muestran más motivación y orientación al logro, además de las competencias profesionales requeridas a nivel individual o como líderes de equipos.

En materia de Responsabilidad Social Corporativa han creado un Comité de Acción Social formado por empleados voluntarios, y con estos recursos se han puesto en marcha iniciativas como la participación en carreras solidarias, campañas de recogida de alimentos para CÁRITAS o proyectos como “Los premios Electrolux más solidarios” -el año pasado se recibieron más de 500 propuestas-.

Entre las acciones más relevantes en el ámbito de los RRHH, destaca la elaboración de un Plan Estratégico de Recursos Humanos en un plazo de tres años, que pretende empezar a aplicarse en 2015, y que permita que el grupo se pueda consolidar como un verdadero empleador de referencia, alcanzando los objetivos de crecimiento de negocio previstos.

Las actividades desde el Comité de Dirección y RRHH, en lo que respecta a las personas, están muy enfocadas a identificar, desarrollar y garantizar las capacidades comerciales, de innovación y de orientación a resultados, para así poder asegurar la disposición del talento adecuado a futuro.

Electrolux no deja de lado la formación. Desde el pasado año ha trabajado reforzando el Centro de Expertos en Formación y Desarrollo Global, tanto con la contratación de nuevos profesionales como con la generación de nuevos programas.

La empresa, cuya actividad es la fabricación de electrodomésticos, está motivada por la creencia de que son responsables del desarrollo de las personas, para lo cual ponen a disposición de sus empleados todos los recursos necesarios para que puedan optimizar su empleabilidad en un futuro cercano.

“No debemos olvidar que somos protagonistas del cambio que queremos ver en el mundo.”

Paula Méndez

paula.mendez@performics.es

La RSC y los Recursos Humanos (y II)

La última vez que escribí una nota, muy simple por cierto, sobre la RSC y los RRHH, fue el 8 de junio. Como es un tema que me interesa mucho, he encontrado en una publicación digital un artículo, parte del cual transcribo a continuación. El principio del mismo incluía unas disquisiciones políticas acerca de la situación en Venezuela, pero ni hacían al caso de los RRHH exactamente, ni sería procedente reproducirlas ahora, tras el fallecimiento de Hugo Chavez. En cualquier caso, la parte que se transcribe del artículo no está fuera del contexto del mismo en absoluto. Allá va

“La responsabilidad social ha sido tradicionalmente vinculada como concepto a la empresa. La definición, sin embargo, ha puesto el acento en la institución y menos en los individuos. Es hora de recuperar su sentido y pensar también en la responsabilidad social de los trabajadores, es decir, en su compromiso de producir bienes y servicios para la comunidad, con la mejor calidad y a precios asequibles. La productividad es parte de la responsabilidad de los trabajadores para con la sociedad. El trabajador, no sólo el empresario, tiene obligaciones con el ciudadano, con el consumidor, con el cliente, con el conjunto de la economía. El reconocimiento social debería pasar por el cumplimiento de esta responsabilidad. Empresario y trabajador están llamados a entender la justicia social como una relación de trato justo, de suma de derechos y obligaciones, no como simple herramienta para el reclamo de privilegios.
Promover la responsabilidad social de los trabajadores debería ser una tarea del Estado. También del empresario, al que le corresponde procurar la identificación de los trabajadores con la misión y visión de la empresa y con su compromiso frente a la comunidad y frente al país. Es una manera de recordar al trabajador su responsabilidad social.”
Fuente: Gustavo Roosen, en “El Nacional” de Venezuela, 4 de marzo de 2013.