Gestión integrada de la calidad, medio ambiente y seguridad y salud en el trabajo. Parte II


PARTE II

1. ISO 14001:2004

La norma ISO 14001 especifica los requisitos necesarios para que un sistema de gestión ambiental capacite a una organización para que formule sus políticas y objetivos teniendo en cuenta los parámetros legales y la información acerca de los impactos medioambientales significativos. Se aplica únicamente a los aspectos medioambientales que la organización puede controlar y sobre los que puede esperarse que tenga influencia.

La gestión ambiental se refiere a todos los aspectos de la gerencia, incluida la planificación, que desarrollen, implementen y mantengan la política ambiental. Ésta se puede entender como el conjunto de directrices que debe adoptar una organización para alcanzar la integración del proceso productivo con el medio ambiente, sin perjudicar ninguna de las dos partes.

En tanto en cuanto se habla de integración, la norma prevé enlaces con la ISO 9001, como veremos más adelante.

En la Figura 1 se muestran los requisitos de un sistema de gestión ambiental según los principios de la norma ISO 14001:2004.

Dibujo

Figura 1. Sistema de gestión ambiental ISO 14001:2004

            Estos elementos que giran alrededor del principio de “MEJORA CONTINUA”, se explicitan en diecisiete requisitos, que se describen a continuación:

1 – Política medioambiental. Desarrollar una declaración del compromiso de la organización hacia el medio ambiente. Esta política ha de constituir el marco para la planificación y la acción.

2 – Aspectos medioambientales. Identificar las repercusiones medioambientales de los productos, actividades o servicios, y determinar cuáles pueden producir impactos significativos en el medio ambiente.

3 – Requisitos legales y otros requisitos. Identificar y asegurar el acceso a las leyes y reglamentos relevantes, o a cualesquiera que sean de aplicación a la organización.

4 – Objetivos y metas. Establecer los objetivos ambientales para la organización de acuerdo con su política, los impactos medioambientales, la opinión de terceras partes u otros factores.

5 – Programa de gestión medioambiental. Planificar acciones para la consecución de objetivos y metas.

6 – Estructura y responsabilidades. Establecer los papeles y responsabilidades y dotar de recursos.

7 – Formación, sensibilización y competencia profesional. Asegurar que los empleados están entrenados y son capaces de llevar a cabo sus responsabilidades medioambientales.

8 – Comunicación. Establecer procesos que aseguren la comunicación interna y externa acerca de los asuntos relacionados con el medio ambiente.

9 – Documentación del sistema de gestión medioambiental. Mantener la documentación sobre el sistema de gestión medioambiental y asuntos relacionados.

10 – Control de la documentación. Asegurar la correcta gestión de los procedimientos y otros documentos de control.

11 – Control operacional. Identificar, planificar y gestionar las operaciones y actividades de acuerdo con la política, objetivos y metas.

12 – Planes de emergencia y capacidad de respuesta. Identificar las potenciales situaciones de emergencia y desarrollar procedimientos para su prevención y actuación.

13 – Seguimiento y medición. Control de las actividades clave y seguimiento de su ejecución.

14 – No conformidad, acción correctora y acción preventiva. Identificar y corregir los problemas y prevenir su reaparición.

15 – Registros. Mantener los registros adecuados sobre el funcionamiento del sistema de gestión medioambiental.

16 – Auditoria del sistema de gestión medioambiental. Verificar periódicamente que el sistema de gestión medioambiental funciona de la manera prevista.

17 – Revisión por la dirección. Revisar periódicamente en sistema de gestión medioambiental, sin perder de vista su mejora continua.

Algunos de los beneficios derivados de la implantación de un sistema de gestión medioambiental son:

–          Cumplimiento con creces de la legislación y desarrollo del método para demostrarlo mediante un sistema de auditoría interna estandarizado y reconocido.

–          Mejora en las condiciones financieras en los casos en los que el medio ambiente es un condicionante.

–          Menores costes asociados a auditorias medioambientales externas.

–          Facilidad para conseguir contratos a través de la imagen “verde” o “ecológica” de los productos o servicios.

–          Optimización en el consumo de recursos.

–          Mejora en la capacidad para afrontar circunstancias cambiantes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s